08/11/2009
Comercio electrónico en Guipúzcoa - V Pintxos & Blogs
El pasado viernes nos juntamos varias decenas de personas en el pub Connemara de San Sebastián para tomar y comer algo, hablar y pensar sobre comercio electrónico y pasar un buen rato, no necesariamente en ese orden. Anfitriones, @Delifunart, creo que al completo, y una atención excelente por parte del personal del bar, mientras fuera jarreaba agua bien a gusto en estos días de temporal que vivimos.
Sin duda, quien mejor nos lo puede explicar es Xabier de La Maza:
Introducción de los ponentes
Empezó Mikel Lizarralde, @macmikel, hablando de su experiencia lanzando la tienda en línea de la fábrica de meubles Indubrik (perdón a todos los que confunda o escriba mal sus nombres o marcas). Desde un principio -después de recalcar que Eibar también es Guipúzcoa :) -, insistió en decir la verdad: la apuesta por internet no fue fruto de una visión estratégica a priori, sino de una necesidad a posteriori en un momento en que la empresa no encontraba distribuidores para sus muebles, unos muebles "modulares abiertos" que precisaban de hasta tres semanas desde la compra hasta que llegaban a su destino, algo que influía negativamente. Se abrió una nueva "tienda", un sitio en internet y se hizo mucha labor comercia. Aunque Mikel se dedica ahora a otras cosas (como Open Street Map), piensa que la inversión de tiempo, trabajo y dinero que realizó Indubrik aquel 2005 ha sido algo rentable.
Previo receso para hincar el diente a lo que nos iban trayendo, el siguiente en continuar la velada fue José Manuel Brosa, de Kutxa (la principal caja de ahorros guipuzcoana, al menos hasta que nos invada la BBK). Su principal énfasis recayó en la seguridad, ya que el temor al fraude por parte del cliente es el hilo conductor de cualquier conversación sobre estos temas, y no es para menos. Nos habló de algunos productos de Kutxa, como "Bini Pago Seguro" (que se basa en la generación de una tarjeta de crédito "falsa", de un solo uso o de uso limitado, asociada a las reales, pero a las que los ladrones no tendrían acceso), pero también reconoció que el conocimiento previo del cliente-empresa por Kutxa es un factor a favor para que la caja colabore, y que hay empresas que van buscando entidades financieras a las que colar productos fraudulentos, como páginas de phising. Curioso que no hablase de países del Este como los más proclives a este tipo de deincuencia, sino que se refirió directamente a Estados Unidos, cuyos ciudadanos no son perseguidos fuera de sus fronteras tanto como dentro.
Tras un intenso turno de debate (Kutxa y la relación de amor - odio de los guipuzcoanos hacia su caja...), finalizó la ronda de intervenciones Txomin Jauregi, o @ddonosti, quien nos habló de su directorio de comercios y profesionales -600 ya- de San Sebastián, Ddonosti.com, y cuya intervención se centró en las dificultades de "vender" un producto como el suyo, hasta ahora totalmente gratuito, a comercios tradicionales, y más en una ciudad como San Sebastián (llamémosla, crudamente, "pija"), donde el orgullo por estar donde se está y la actividad que proporciona el estar simplemente en el centro de la misma es ya suficiente para muchos comerciantes, que, a veces, no parece que estén para vender, según apreció alguien.
Más o menos así terminó la velada formal y comenzó la informalidad. Salimos, dimos la vuelta al bloque y volvimos a entrar al mismo bar, como buenos guipuzcoanos dando la vuelta al mundo. Aquí os dejo mis fotos de la jornada. Ah, entre otros, me reencontré con Jorge Campanillas, y puse cara a @beleniz y a Kanif Beruna, que espero vuelva pronto a escribir.
M@k, el Buscaimposibles
12:56 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: pintxos & blogs, san sebastián, comercio electrónico
31/10/2009
Universos paralelos
Cuatro y diez. Salgo de Magisterio tras haber dejado los bártulos. Calorcito. Llego hasta la altura de Branka, me vuelvo y me siento frente a la playa de Ondarreta. Ha refrescado y hay mucha bruma, que en esta parte de la Bahía se dirige hacia el mar, mientras allá lejos una nube baja amenaza tragarse el Buen Pastor.
Olanna consigue el perdón de Kainene tras la infidelidad. Las dos hermanas se encuentran en sendos campos de refugiados. Bebé adquiere supersticiones y liendres de sus nuevos compañeros de juegos, pero gracias a los regalos de un encargado del puesto de Cáritas ha superado su enfermedad. Odenigbo comienza su caída, y Ugwu está enfadado con Eberechi.
Sigue refrescando, pero hasta unos muy cómodos 18º. Sigo la línea del paseo, adelantando unas veces a un grupo, adelantado otras veces por otros. Abundancia del inglés, quizás más que otros días. La niebla es menos potente que la del otro día, y no llega a ocultar la Isla de Santa Clara. Cuando has presenciado lo excelso, lo bonito te parece mediocre. Alderdi Eder, qué gran nombre para uno de los lugares más bonitos que conozco. La temperatura anima más al paseo que a la contemplación, y los bancos están vacíos. Mejor.
Ugwu ha sido reclutado a la fuerza a la segunda oportunidad. De algún modo siente, sin embargo, que quiere luchar por Biafra, que Biafra representa lo bueno de su vida de criado de Odenigbo y Olanna. Participa en operaciones contra soldados nigerianos, los malvados "hausas" -él es "igbo", como la mayoría de los biafreños, pero la guerra pervierte hasta a los más nobles. Odenigbo cae en la bebida. Richard es la voz que ahora llamaríamos "2.0" del régimen biafreño, quien explica a los extranjeros el porqué y el cómo de la situación. Su apellido, Churchill, y su piel, blanca-inglesa al comienzo de la novela, no impiden que aprenda igbo y se considere biafreño como el que más. Kainene y él son felices, dentro de lo que cabe. Las dos "familias" se encuentran finalmente en el mismo campo, tras unos cuantos y destructivos bombardeos nigerianos a cargo, dicen, de pilotos rusos y egipcios, desde aviones vendidos por Gran Bretaña...
Una cuadrilla de adolescentes a los que milagrosamente aún no ha invadido el virus del alcohol, se sientan cerca, arman bulla -como debe ser- y juegan al balón. La calle es suya, pero la lectura suele requerir ambientes más tranquilos. Además mi rodilla va bien, así que sigo mi ruta: puerto, Aquarium, Plaza de Guipúzcoa, pincho de jamón y vaso de agua - ¡madre mía, 1,75 €!- en un bar de la misma, siempre muy concurrido, decorado con reproducciones artísticas "modernas", y que bajo los soportales tiene dispuestos bastantes bancos. Una madre da el biberón a su bebé. Toca esperar al autobús "Hondarribia - San Sebastián" de las siete menos cuarto, que siempre llega tarde, en este caso se convirtió en el siguiente. Me voy con un amargo sentimiento: San Sebastián seguirá ahí. Biafra ya sólo existe en libros como el que sigo leyendo en el autobús, mientras dos señoras, una española y otra argentina, comentan sobre ambos países y la Historia cruzada de sus gentes.
M@k, el Buscaimposibles
10:54 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: yo, san sebastián, biafra
29/10/2009
Down...
Mes de corte brutal en mi ritmo de publicación en este blog, lo que dicen "downblogging" de toda la vida, vamos, provocado por infinidad de causas, como en mí suele ser habitual.
Y semana chunga en lo que a salud se refiere, aunque ya voy mejor, pero que me ha permitido verificar una vez más una de las múltiples diferencias entre Plurk y Twitter: el primero de esos dos servicios tiene la mayor componente de cariño. Gracias.
Pero la semana también ha tenido algunas cosas muy buenas. Os las dejo en esta presentación.
M@k, el Buscaimposibles, at joum
11:26 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: yo, blog, downblogging
24/10/2009
Tortilla verde
A innovar no te puede enseñar nadie. Todo depende de la necesidad, la imaginación y la suerte. Todo lo demás que cuenten otros se me hace una pura milonga.
Diabético, gordo mórbido (que no morboso), fritangas prohibidas, en teoría sólo veduritas. Resultado: aburrimiento gastronómico asegurado (y muchas violaciones de "la condicional", para qué negarlo). Idea que surge de pronto, sin saraos, "mindstorms" ni millones dejados en asesoría: tortilla sin patatas. Es una auténtica tontería, puede salir simplemente un revuelto, pero inopinadamente, lo que sale es:
Un lado
Y el otro
... ¡una tortilla verde!
Ingredientes: dos latas de atún al natural, dos huevos, una lata de guisantes (de las peqeuñas), como media bolsa (o algo menos, quizás) de espinacas congeladas (de las que vienen en bolsa, creo que éstas se suponía que eran "al ajillo"), una cucharada de aceite de oliva.
Preparación, descongelar en una sartén al fuego las espinacas con los guisantes y el atún; cuando las espinacas estén calientes echar todo a un bol. Batir los huevos y echarlo al mismo bol y revolver para que todo se mezcle. En la sartén, retirada del fuego, echar el aceite de oliva. Calentar un poco al fuego y volcar el contenido del bol, haciendo la forma de la tortilla. No dejar mucho tiempo para que no se queme y dar una vez la vuelta, y dejar otro rato. En el momento de dar la vuela escurrir aceite.
Y sale algo como lo de las fotos, que si ya estás acostumbrado al sabor de las verduras sin aceite ni sal, te parecerá rico, aunque no dudo de que habría estado mejor con otro huevo más.
¿El siguiente paso? Que me pueda conformar con la mitad del plato.
Siento curiosidad por qué pueda pensar un cocinero de este pseusoinventillo mío...
M@k, el Buscaimposibles (no, nunca concebí que una tortilla -no francesa- pudiera no llevar patatas)
22:13 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (4) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: dieta, receta, tortilla
30/09/2009
Adiós Lejona
Mañana ya andaré como en este vídeo (gracias, Marta):
En San Sebastián, y por tiempo... hum... indefinido, en el más amplio sentido de la palabra.
M@k, el Buscaimposibles
17:07 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (2) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: yo
28/09/2009
Forastero en universidad extraña
¿Me permitís parafrasear a Robert Heinlein? Seguro que sí.
Pues así me he sentido esta mañana allá arriba, en el campus de Lejona que ha sido marco de tantas cosas en mi vida. Primer día de clase de 4º de físicas, clase de Mecánica Cuántica. Mi profesor me conoce y en cuanto ha habido un problemilla con el ordenador del aula me ha preguntado, no sabía a qué se debía y reiniciando se ha arreglado (¿veis cómo de fácil es la informática vista por un intrusista?). Pero mientras se iniciaba el ordenador me han caído dos preguntas sobre la wifi de la universidad por sendos alumnos, y como buen trabajador de atención al usuario los he "derivado" al Centro de Atención al Usuario :P (jo, que yo aún no he vuelto a nómina, jaja). Bueno, hablando en serio, no eran cosas que yo pudiese hacer (¿algún suplicante wpa -Eduroam- para Symbian por ahí?).
Siempre los primeros días sirven para decir cuatro cosillas sin demasiada importancia, tomar notas de la bibliografía que se va a emplear, y enterarse de cómo va a ser la evaluación. 2 puntos por ejercicios entregados y 8 por examen. Con mi kafkiana situación, veré cómo me las arreglo para coger vacaciones un viernes de cada dos (hasta diciembre -el 19, de hecho, parece que se acaba el permiso por maternidad de mi sustituida, y sí, he elegido lo seguro) para poder venir a darle la lata. Lo cual me lleva a pensar que si le dedico tiempo a la asignatura después de trabajar me va a quedar bien poco para el ejercicio físico o el curso relacionado con el trabajo que me gustaría seguir por Hobetuz como un compañero me informó que se podía hacer... En fin, todo no se puede, y eso no es algo nuevo para mí, un ser lleno de limitaciones impuestas, intrínsecas o imaginadas.
En cualquier caso me he sentido extraño, ajeno, de fuera. La facultad cambia cada vez que la visito, hoy eran nuevos colores en las pareces, otras veces fueron las taquillas, y otras directamente nuevos pisos y pasillos. El campus entero también cambia, en mi opinión a peor (desaparecen bosques sustituidos pos carreteras y esculturas, o aparecen jardines artificiales donde antes había pasarelas para enlazar Ciencias y Medicina con Sociales y Biblioteca... Todo te obliga ahora a subir y bajar más escaleras, a andar más, los lugares se han alejadpo súbitamente aunque lógicamente los edificios no se hayan movido. La gente, en cambio, sigue siendo parecida, las edades en que se hace la carrera no han cambiado, pero mis 31 tacos empiezan a pesar(me) de forma análoga a mis muchos más kilos. Seguramente sea el único físico de España (cuando obtenga el título) que en una misma carrera haya convivido con tres planes de estudio (el próximo curso comienza la implantación del de Bolonia en Ciencias).
Ya podía tener, por otro lado, el éxito con el bello género que tenía el protagonista de la novela de Heinlein. Mis compañeras de clase son bien guapas :)
M@k, el Buscaimposibles
13:14 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (3) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: yo, upv, físicas
26/09/2009
Váyase, señor alcalde de Lejona, váyase
Cuando vas por las calles de Lejona, a poco que aguces los sentidos puedes observar que se trata de una ciudad más inquieta y movida que lo que el fragor del tŕafico por La Avanzada, las torres de viviendas típicas de los pueblos-dormitorio o las banderas típicas del país, omnipresentes, quieren ocultar. Hay túneles, puentes de metal, muros, paredes y espacios en general propicios par la expresión de las inquietudes e ideologías de la gente.
Por eso resulta algo difícil entender que el pueblo de Lejona siga eligiendo al PNV, cuando está claro que la política de Lejona no tiene mucho en cuenta a los ciudadanos, o al menos no tanto como las instrucciones recibidas desde Sabin Etxea, sede del PNV en Bilbao.
Quizás no sea yo, habitante irregular -sigo empadronado en Irún- de esta ciudad desde hace catorce cursos, el más indicado para escribir esta nota, pero como no veo que salga del pueblo, lo hago para ver si así incito a alguien a rebelarse contra la "bilbaocracia" en la que se mueve el municipio, una aceptación resignada de los hechos consumados entendible si pensamos que si preguntamos a diez ciudadanos de Lejona de dónde son, unos siete dirán sin dudarlo que de Bilbao, y los tres restantes dudarán antes un poco. Pero, sinceramente, el tiempo me confirma -he visto Lejona cuando aún la mitad de sus barrios eran monte casi silvestre, paraíso de ratones y gatos por igual- que seguramente les iría mejor integrándose en Guecho -que prácticamente rodea Lejona- que siendo el municipio pseudo-independiente que dicen que son.
En la pasarela peatonal sobre La Avanzada, Lejona
En los comentarios al post sobre el desfalco de las arcas públicas a favor del Athletic Club de Bilbao han sido nombrados suficientes veces los movimientos previstos de facultades universitarias desde el Campus ahora sito en Lejona, a Bilbao. Que yo sepa, sólo "subirá" una de Magisterio, y el campus, al menos en funcionalidad, se verá reducido a la mitad. Lógicamente Lejona verá reducida su demanda de pisos de estudiantes, la presunta residencia que se iba a construir resultará sobrante y el tranvía que se iba a construir entre la estación de metro y el campus, una fantasía más de los arquitectos y políticos que han estado soñando en los sillones bieln mullidos del "batzoki", perdón, del ayuntamiento. Sin apenas estudiantes, Lejona se verá abocada a ser una vez más un simple lugar para dormir, mientras el resto de su vida sus ciudadanos pagarán en Bilbao, Guecho o incluso Vitoria y San Sebastián.
Sin embargo, este post no viene a cuento por eso. Lo que me incita a escribirlo es que la Diputación haya decidido que ya no se construye la ola artificial que se iba a hacer en la localidad. Una instalación deportivo-cultural que dinamizaría la zona y atraería un cierto turismo interior de calidad -aquí no hay playa propia-, a la par que aumentaría la oferta lúdica en un pueblo que apenas cuenta con dos bares para la juventud, y cuyos cines están en un monte y dentro de un centro comercial al que se puede llegar en autobús desde Guecho, pero no desde Lejona, aunque esté sito dentro de ese término municipal. Aduce Bilbao (no la ciudad, sino un tal José Luis), que estamos en crisis y hay que ser austeros. Volviendo al párrafo anterior, la austeridad no va a afectar a la inyección de dinero que la diputación le va a regalar al Athletic, pero sí a proyectos que no están en el propio Bilbao (la ciudad). Dudo mucho que la ola artificial de Lejona vaya a costar las decenas de millones de euros que le regalarán los vizcaínos al Athletic como vizcaínos, o los 55 que junto al resto de vascos les daremos por su cara bonita. Pero claro, un proyecto de dinamización de una ciudad dormitorio de los trabajadores que dan vida a Bilbao (la ciudad) entra dentro del mismo capítulo que las cenas de gala que también se van a erradicar, aunque seguro que no cuando aparezca algún Gates o similar, ¿verdad?
Y como sé que el alcalde de Lejona, sea quien sea, pero seguro que del PNV, no va a decir nada, lo digo yo: "Váyase, señor alcalde de Lejona, váyase", porque igual que José Luis Bilbao le pide al presidente autonómico -hay que ver qué envalentonadas están aquí las diputaciones, cagüentó- que se ponga no sé qué camiseta, yo le digo a éste otro que se quite las orejeras y el pinganillo con que le teledirigen desde Sabin Etxea, y que piense por una vez en el pueblo en el que ¿vive, siquiera?
Así que hale, ciudadanos de Lejona,exigid,que quien no llora no mama, y aquí Bilbao mama de todos vosotros.
M@k, el Buscaimposibles
15:12 Anotado en Personal e intransferible, Política | Permalink | Comentarios (11) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: lejona, universidad, artea, capitalismo, gente, ola artificial
25/09/2009
El pasado y el futuro se encuentran cuando no tienes un presente
Más o menos, eso es lo que me pasa esta última temporada, que no tengo un presente al que agarrarme, nada definido ni temporalmente definitivo, que es lo que ocurre cuando dependes de instancias ajenas, "superiores" y hasta cierto punto arbitrarias para obtener una labor con la que realizarte cada día de la semana.
Leo a contactos que o bien tienen su propio negocio, o bien trabajan -menos mal, me alegro por todos ellos- y veo una vida tan sustancialmente diferente de la mía que me da por escribir estas líneas. Soy un hombre fuera del mundo y sin presente, ¿qué será lo próximo? La verdad es que si no tuviera mis mil debilidades y tentaciones casi casi valdría para monje contemplativo, pero tranquilidad, por ahora no contemplo ni oigo ninguna llamada en ese sentido.
Campus de la UPV en Lejona
Que no tenga presente no implica que no tenga futuro, sólo que hay demasiados a la vista, demasiados sin definir y demasiados para elegir. Y no me gusta tener que elegir entre una variedad excesiiva. Afortunadamente en ese sentido, desgraciadamente en otros, mi escaso nivel de estudios (o de títulos, como prefirais) y de habilidades laborales me corta todos los futuros que tengan que ver ya con la empresa privada (y no, la universidad no me ha llamado para el puesto del año pasado, seguramente porque alguien más avisado habrá dicho "aquí estoy yo" y habrá adelantado posiciones en la bolsa de trabajo dichosa), así que por ahora el futuro más probable es el de la fotografía: vuelta al campus de la UPV, a la Facultad de Ciencias, que cada vez que he subido estos años me ha "brindado" paisajes distintos, y a estudiar Mecánica Cuántica, una hora de clase cada mañana, con no sé cuánto "músculo matemático" perdido, pero la verdad, no hay nada que me apetezca más (ni menos), no tener presente es una indicación de la abulia y la apatía que me dominan últimamente.
Un futuro que consta de una vuelta al pasado, a ver si este cobaya de sus propios experimentos y escriba pone de nuevo en marcha la ruedita que fue siempre su presente.
M@k, el Buscaimposibles
Actualización: la tan deseada llamada se ha producido hace un ratín. Y a veces hay cosas que es mejor no desear. Tengo dos opciones: aceptar una sustitución por baja maternal sólo hasta diciembre, o arriesgarme a esperar que dos personas de Vizcaya que están por delante de mí tengan plaza en Vizcaya o en su defecto no quieran mi puesto anterior en San Sebastián y que después me tengan que llamar para volver al puesto del año pasado. Tengo hasta el lunes para pensar. Horror.
12:32 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (4) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: yo, upv, estudios, trabajo
24/09/2009
Un millón de gracias
Ha sido el día de más llamadas, mensajes de texto, tuiteos, plurks y mensajes en el muro de Facebook desde que pululo por estos barrios.
No sé muy bien a qué se debe tanto revuelo, si sólo ocurre que cumplo 31, pero bueno, me quedo "brumoso" y feliz.
Muchas gracias por vuestra atención e interés (hago extensivo el agradecimiento a los que prefieran felicitarme mañana, soy asín de guay :-D ).
M@k, el Buscaimposibles
(Mañana seguiré protestando y luchando contra el mundo, si Dios quiere).
23:08 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (4) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: yo, cumpleaños
21/09/2009
Eterna excepción
Meditaba yo este mediodía mientras esperaba a mi compañero de mesa hoy que siempre, toda mi vida, he sido una especie, u otra, de excepción. De algún modo me las he arreglado siempre para vivir fuera del mundo -algo que seguro sospechai más de uno y de dos-, un mundo que en cada etapa de mi vida se caracterizaba por cosas distintas.
De muy pequeño, mientras la mayoría jugaban, corrían y se peleaban como niños que eran, yo le daba los primeros tientos a la droga lectora (los primeros libros -libritos- que recuerdo, no eran de cuentos, género que empecé a leer más adelante, incitado por el bibliotecario de Irún, Iñaki, quien me los debió de recomendar inquieto por las lecturas que me llevaba a casa desde Ikust Alaia, sino de un par de jóvenes hermanos detectives, uno de los cuales dibujaba el escenario de cada caso). No sé si estaba en mis genes, si había empezado ya o si fue consecuencia del sedentarismo tan bien poblado de fantasía, pero si alguna vez tuve alguna oportunidad de ser bueno en algo "físico", la desaproveché bien pronto, y diversos ciclos muy poco virtuosos debieron de concatenarse en mi vida hasta traerme hasta aquí.
Quizás un efecto de tanta lectura fue que siempre sacase muy buenas notas, sin recordar haberme esforzado nunca demasiado (recuerdo infinidad de mañanas en el colegio Santa Elena, completando los libros de ejercicios de matemáticas o euskera a toda prisa antes de que llegasen los profesores respectivos, por ejemplo). El caso es que mientras crecían los cuerpos de los demás, el mío se ensanchaba al mismo ritmo que las fantasías en mi cabeza. Aunque me siento justificado: no eran fantasías demasiado alejadas de lo que rendía realmente. Era muy bueno, pero además tuve la suerte de no caer mal, creo, a nadie, así que soslayé la mayor parte de los problemas típicos de la adolescencia de un empollón gordo. Mis dotes sociales, sin embargo, seguían esperando estrenarse, y hoy sufren su atrofia natural por ello.
Mientras mis amigos y amigas se buscaban en busca del conocimiento de la naturaleza real, yo soñaba con la física cuántica, sin saber qué era, sólo por el recuerdo de haber tenido en mis manos un libro, hacía mucho tiempo, con las ecuaciones de la relatividad de Einstein. No le daba excesiva importancia a la excepción que ya sabía que era yo.
Mientras se es universitario la excepción es sacar la carrera a curso por año, sobre todo en Física, así que por un breve período de unos años dejé de ser la excepcion, y, sigo sin saber por qué, de repente todo me resultaba difícil, inescrutable, incomprensible... Supongo que el cambio de aires sacó de mí muchas cosas que no habían tenido ocasión de salir, y llegó un momento en que fui consciente de que volvería a ser la excepción en mi mundo, pero desde el lado, digámoslo así, triste.
Es lo que he pensado hoy. Mi mundo consta de muy poca familia, en medio de un mar de gente que aumentan o fusionan las suyas; un mar de personas que han conseguido, o al menos tienen claros, todos sus objetivos vitales típicos de la treintena, cuando yo, paradojas de la vida, y algo que aquel "Pitagorín" de Santa Elena se habría negado a creer, me encuentro sin familia que derive de mí, sin trabajo y sin estudios superiores. Y pese a ello reconozco tener una suerte bárbara.
En este mundo mío de hoy, pese a rodearme cibernéticamente de contactos y aun amigos de toda suerte y condición, muy pocos bloguean, por ejemplo, y menos son aún los que lleven tanto tiempo como yo (casi cinco años) y además estén envueltos día tras día en este trajín, así que también en esto me encuentro fuera del mundo, no sé si como quien porta los ojos que están leyendo esto, pero después de mucho tiempo, sé qué tiene de malo ser una excepción: la soledad mina a las personas con la misma eficacia que la glucosa, y yo voy sobrado de ambas. Quizás la disminución de luz solar que conlleva el otoño, quizás las lluvias torrenciales de los últimos días, quizás la inquietud de que no me llamen para trabajar (las excepciones suelen ser inútiles, y me gusta sentirme útil, que debe de ser algo regla general en el mundo), quizás las dos fechas que se dan cita esta misma semana, quizás simplemente el miedo a lo desconocido que trae cada nuevo día, incita estas reflexiones, pero no se inquiete nadie, soy capaz de otras mucho más lúgubres, y mientras blogueo les cierro a éstas las puertas.
M@k, el Buscaimposibles, de otoño subido
22:47 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (4) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: yo














