17/07/2009
Dos niños, dos dramáticos errores
En dos días en España han sucedido dos grandes desgracias a sendas familias: sus miembros más recientes han desaparecido, han muerto, por dos errores humanos incomprensibles si nos olvidamos de lo imperfectos que somos.
En Lejona, ayer, una mujer se dejaba olvidado a su pequeño en un coche expuesto a un Sol más fuerte que otros días, pues tras una fuerte discusión de tráfico se olvidó de que realmente no lo había dejado en la guardería adonde lo llevaba. Llegaba tarde a trabajar.
¿Se habría salvado el pobre niño si la empresa tuviera un horario más flexible o si las personas que discuten por tráfico fueran de natural más tranquilas? Difícil saberlo, pero hay un detalle que me escama: pasaron cinco horas y desde la guardería no se pusieron en contacto con la madre al ver que no llevaba a su hijo...
Sí, el calor mató al chaval, pero... ¿y si nuestro mundo occidental fuese más tranquilo, más lento, más llevadero? ¿Y si hubiera en Lejona más plazas de guardería o de mayor calidad?
Por otro lado, en Madrid moría Rayán, el hijo de la marroquí Dalila, primera víctima mortal en España del nuevo virus de la gripe. Una enfermera confundió las vías por donde debía dar la comida al sietemesino y éste moría por tener leche en sangre (más o menos). Otro error tan incomprensible como el de la mujer "leioaztarra", de nuevo si nos olvidamos de lo profundamente imperfectos que somos. Pero aquí el "sistema" parece que podría tener algo más de responsabilidad: la enfermera no estaba supervisada pues una urgencia había requerido a su supervisora. La chica en cuestión pasaba su primer día en aquel departamento, y su supervisora el quinto, a lo que se ve. Una urgencia deja el servicio de neonatología de un hospital español vacío. ¿Habría muerto el chaval si, además, el sistema pionero de bombas automáticas de almentación estuviese operativo para todas las plazas? Preguntas difíciles de responder, pero parece claro que el desenlace podría haber sido distinto con sólo que hubiese habido el personal realmente necesario.
Vivimos en un país que de tan liberal, está totalmente neoliberalizado. No queremos pagar impuestos, o pagar cada vez menos, pero no nos damos cuenta de lo que eso supone: menos y peores infraestructuras de las que sirven a todos, menos personal y más presionado (todas las enfermeras "implicadas" parece que estaban con contrato temporal) y peor pagado. Las guarderías -y todos los centros educativos- o los hospitales deberían estar en el centro de las preocupaciones públicas de las personas concernidas por su sociedad. Pero unas aparecen sólo lateralmente cuando ocurre una fatalidad y otros pasan rápidamente a ser munición para la crítica partidista y las luchas de los sindicatos por defeder un trabajo que, con otras reglas menos economicistas, simplemente estaría bien hecho.
¿Seguro que es lo que queremos?
Dios tenga en su seno a esos dos chavalitos.
M@k, el Buscaimposibles
17:02 Anotado en Personal e intransferible | Permalink | Comentarios (4) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: hospital gregorio marañón, rayan, lejona










