05/07/2009

Se acabó la chispa

Esto ya no da más de sí, ZP de mis amores. No, no, no frunzas el ceño, no soy yo: sos vos, parafraseando el título de la película argentina de hace unos años. Me encandilaste contra Aznar, me arrobé viendo salir a nuestras tropas de Irak, y mantuviste la llama mientras el PP siguió tonteando con la Conspiranoia en torno al 11-M. Me sentí de nuevo orgulloso de ser español, incluso parecía que podías dar el gran salto para restañar de una vez las heridas de la Guerra Civil aprobando y apostando de veras por la recuperación de la memoria histórica de aquellos que perdieron hasta la vida... en vida. Claro está que no coincidimos en todo, como el asunto de las uniones entre homosexuales, pero bueno, aún seguía siendo un país del que estar contento.

Pero después... ¿qué ha pasado? ¿Por qué de repente te encuentro girando a la derecha en todo lo que me importa y tapando con cuestiones que nadie diría en el mundo que son izquierda lo que no parece más que la inactividad del avestruz que perseguido por mil enemigos sólo se le ocurre esconder la cabeza en la arena?

Yo que pensaba que el no hacer nada (de lo que exigen los ladrones que nos han traído hasta la crisis, su verdadero paraíso) era una muestra de tenaz resistencia, y resulta que no era más que ganar tiempo para hacernos a la idea de entregarles hasta la honra a los bancos, y sin un miserable consejero puesto por el Estado a cambio.

Yo que pensaba que la Ley de Dependencia era algo grande y resulta que no has tenido el valor de hacer valer el Estado por encima de sus partes, las comunidades autónomas.

Yo que pensaba que detrás de tu pensamiento antinuclear había un plan para no hundir aún más a España en la dependencia energética, y resulta que o bien pones de nuevo a Garoña como reclamo para las próximas elecciones generales o bien tienes tan pocas esperanzas de seguir que prefieres deshacerte del muerto. Si supieras lo que ha adelgazado tu figura de defensor de las propias ideas, ni "de la triste figura" te podríamos llamar ahora...

No sabes cuánto me estás decepcionando. Lo peor, sin duda, el fin de la jurisdicción universal de la Audiencia Nacional. ¿Sabes que a partir de ahora eres cómplice de las atrocidades e injusticias que cometan los Estados Unidos en y no sólo en Guantánamo, los israelíes en Gaza o los chinos en Tíbet? ¿Sabes que la posibilidad de interponerles juicios a los dictadores del mundo era una de las cosas que más me enorgullecía de ser español, después de tantos siglos de desmanes?

Sinceramente, ni siquiera el sacrificio de la mayoría parlamentaria en el Congreso para que Patxi López sea presidente autonómico te resarce a mis ojos. No sé, ¿me estás echando de tu lado? ¿Realmente quieres que me abstenga en las próximas elecciones generales? ¿O prefieres que vote a Rosa?

M@k, el Buscaimposibles