« Física aberrante | Página de inicio | Lo mejor y lo peor de la jornada deportiva »

16/03/2008

TV & Internet & Blogosfera

Llevo usando internet unos ocho o nueve años, y creando (bueno, vale, eso es muy presuntuoso por mi parte, pongamos que "haciendo cosas") en la web unos siete, pero de forma continuada (y habrá quien diga que paroxística) cuatro. Pues bien: no ha habido ninguna de esas épocas que con esos números podríamos formar, en que la pregunta sobre la confluencia de la televisión e internet no estuviese en el aire.

Sin duda ahora estamos más cerca que nunca de esa confluencia, si no se ha dado ya y si lo que llamamos confluencia no es en realidad hibridación. Ambos medios, ambas plataformas para hacer cultura retransmisible, han ido evolucionando, y sin que durante muchos años nadie en esos sitios se diese cuenta, la audiencia potencial, o mercado para decirlo más descarnadamente, también ha cambiado. Creo que es precisamente este último cambio lo que finalmente ha provocado el encuentro entre la televisión e internet.

Si partimos de un marco televisivo, cuando se hablaba de internet y televisión se pensaba por dentro en añadir a la caja tonta la interactividad que ya en sus inicios proporcionaba la red de redes. El ancho de banda de esta última justo dejaba pasar el texto, así que no cabía pensar en mucho más. Por lo que fuese (aquí en España seguro que por el retraso tecnológico que nos caracteriza en todo lo que no sea telefonía móvil), esa interactividad no ha llegado a la televisión por internet, ni siquiera una vez desplegadas las redes satelitales, de fibra y de televisión digital, sino (falsamente) a través del teléfono móvil. La "tele", la que nos echan a la cara las cadenas televisivas, sigue siendo de todo menos interactiva. Seguramente el proceso de creación de sus programas tenga algo que ver.

Si, por el contrario, partíamos de un marco "nerd", o "geek",  la televisión resultaba poco atractiva para internet: las audiencias de ambos medios eran profundamente diferentes. Vale que el ancho de banda fue creciendo hasta llegar al vídeo de alta definición, la retransmisión en directo (videoconferencia, streaming) y los "videochats" y la videollamada (ojo: ésta se comercializó antes en la telefonía móvil...), pero cualquier cosa que se hiciera uno en vídeo tenía de inicio una audiencia potencial bastante baja. Una persona, un grupo, una asamblea de accionistas, todo lo más la retransmisión de algún concierto en presunto directo, siempre sujeto a los vaivenes de un ancho de banda exhausto porque audiovisual que se veía en internet (que se ve) proviene del cine y de la tele vía las prácticas abiertas de una nueva generación de telespectadores con más medios que nunca.

En esas circunstancias la audiencia, siempre emperatriz de estos asuntos, nunca habría propiciado la fusión de la red y la televisión.

Pero la propia audiencia había cambiado: ahora no somos sólo televidentes, ni escuchamos pasivamente la radio: ahora nosotros también creamos televisión y radio, y lo que es más importante: sabemos cómo difundir nuestras creaciones y somos los que (creemos que) creamos el mercado. Nos creemos dueños de nuestro destino como consumidores de cultura e información audiovisuales, y eso está propiciando la hibridación de TV e internet, pero de tres modos no imaginados antes.

- Por un lado, no es internet la que está conquistando y manejando a la televisión, aunque lo pueda parecer por los programas que incluyen vídeos de Youtube una vez agotadas las otras fórmulas de "zapping" en pantalla. Lo podemos ver bien claramente con dos ejemplos: en la pasada campaña electoral han sido las televisiones las que se han movido entre las empresas de internet para poner sus portales de vídeos electorales, y además, una cadena televisiva ha usado el mayor secreto de la red para promocionarse incluso en una televisión rival, la viralidad, sin pagarle un céntimo: ahí está "el Chikilicuatre", un producto netamente televisivo, que sin la red, sabiamente manejada desde la cadena que mejor la está entendiendo, no habría salido de su programa propio.

- Por otro, esa nueva audiencia ha decidido dar el siguiente paso lógico: del videoblog a la televisión. De la CPU y el router al plasma y sus propios periféricos ¿Cómo? Con productos de excelente calidad y éxito contrastado en la red, donde ya tienen una cierta audiencia, y con tecnologías más abiertas a empresas pequeñas que la antena de toda la vida, como la televisión digital terrestre. Es el caso de Balzac.tv, ideada por Héctor Milla, que en breve emitirá en ese nuevo medio, según cuentan ellos mismos.

- Finalmente, la apertura que el "movimiento 2.0" otorga a todos los medios y agentes, y esa gran calidad (medida por la aceptación de la audiencia, eso no cambiará nunca) de los productos audiovisuales en la red que a todos nos suenan, pueden propiciar el traspaso de talento de la televisión 1.0 a la nueva "TV 2.0": ahí está Javier Capitán en un ¿programa? de Mobuzz TV, en un movimiento en cierto modo propiciado desde la otra gran faceta de la nueva internet, la "social". (Javier Capitán oyó sobre un grupo en Facebook que pedía un programa suyo en internet, iniciado por David Bartolomé y la idea le gustó...).

Así pues, tal vez haya llegado el momento de dejar de preguntarnos por algo que ya se ha dado, de forma distinta a como se esperaba, y nos pongamos todos (ahora sí podemos) a la tarea de mejorar realmente la televisión.

M@k, el Buscaimposibles

21:05 Anotado por: Mak MAKYGREGOR en Tecnología | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Email esto | Tags: televisión, internet, blogs, videoblogs, mobuzz.tv, balzac.tv, Héctor Milla | |  del.icio.us | | Digg! Digg |  Facebook

Trackbacks

La URL para efectuar un trackback en esta nota es: http://makgregory.blogspirit.com/trackback/1508873

Dejar un comentario



Los comentarios tardan en publicarse, no hace falta que lo reenvíes si no aparece de primeras. Muchas gracias por comentar y compartir tu opinión.