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06/03/2007
Choque de civilizaciones
Pero no de Oriente contra Occidente, ni de Norte contra Sur, ni del Islam contra el cristianismo. Hoy día, en Europa, hay un choque de civilizaciones entre la civilización de lo real, lo pragmático, lo "pureta", la de los mayores, y la civilización de los jóvenes.
Pero ¿cómo? ¿Que esos vándalos zarrapastrosos e inconsecuentes forman una civilización? Pues sí, y no lo digo yo, sino que como buen físico procuro auparme a hombros de gigantes, y hoy mismo uno de ellos, español y aparentemente mayor, Eduardo Punset, los define así, como civilización, en un artículo que me ha venido de perlas para armar éste, porque habla de la falta de diálogo entre generaciones.
Pero veamos lo circunstancial del choque, o si se quiere, los diversos frentes de batalla.
Sin duda el que se abrió antes en Europa se podría situar en la "banlieu" parisina y en el resto de extrarradios de las grandes ciudades francesas. Puede que a más de uno aquello le pareciera un altercado perteneciente al choque de civilizaciones típico, pero si nos fijamos un poco, había algo más que el Islam que unificaba los perfiles de aquellos guerrilleros urbanos: su juventud y su pobreza. Más información en la prensa.
Más recientemente, en Barcelona el gobierno municipal ¡socialista! ha recuperado para la sacrosanta especulación inmobiliaria varios espacios donde convivían y se reunían jóvenes artistas y en general inconformistas con la cultura (civilizada) que nos inunda. Una victoria parcial para el "puretismo". Más información de la mano de Ptqk.
Pero sin duda, el frente más tierno, más hondo, más hiriente y sensible para la civilización de los jóvenes es Copenhague. Hace unas siete décadas unos jóvenes de por allí y latitudes similares revolucionaron la física (cuántica), con una "interpretación" de la realidad capaz de molestar al mismísimo Einstein. En las pasadas dos décadas, cientos de jóvenes de Cristiania y de la casa de nombre impronunciable que acaba de derribar el ayuntamiento de Copenhague, han intentado demostrar que una revolución social pacífica es posible, y que es posible vivir y crear cultura de formas diferentes a las "establecidas" por los mayores.
Conceptos que tienen un fuerte aroma a izquierda política. Y es que a través de los blogs de Tiscar y Marta me entero del simbolismo exquisito de la casa en cuestión, como lugar de paso de comunistas y espartaquistas, y como hito feminista. ¿Cómo han hecho algo así los daneses? ¡Es como si hundiesen La Sirenita en el mar, pero con la salvedad de que ya no hay posibilidad de recuperar la casa!
Como en todo choque, hay violencia, y quien piense que la que han ejercido los jóvenes daneses (y alemanes) estos días está injustificada, tal vez debería pensar en su reacción si le echasen de su casa sin más y después la destruyesen. Los jóvenes, por definición, no tienen casa, pero aquí la palabra "casa" es algo más que "edificio". No hay espacios para la exhibición de la cultura, la mentalidad, el vigor, el pensamiento genuino de los jóvenes. Su energía es desaprovechada y no tienen más remedio que derivarla a la vida interior "enriquecida" a base de espiritus y hierbas (bueno, en España es simple vicio, no sé yo si hay tanta cultura por mostrar que no sea la del botellón), o acomodarse / aburguesarse antes de tiempo, preferiblemente en casa de los padres.
Hoy mismo todos lamentamos la estúpida muerte de un joven que intentó torear, presumiblemente borracho, a dos coches en plena carrera de éstos, y en el País Vasco unos cuantos cafres han vertido su primera sangre en el altar de ETA al morir un anciano cuyo estado de salud ayudaron a agravar al quemar la caja de ahorros sobre la que vivía. Hecho que ha propiciado algo de debate en konpondu.
Dice Punset que el problema radica en "la ausencia total de transferencia de conocimiento y valores entre la juventud por una parte y los mayores", pero a mí me da la impresión, por el hilo argumental que he intentado mostrar en las líneas de más arriba, que lo que hay es una lucha darwiniana entre modelos de entender la vida, y que la civilización pureta intenta ganarla poniendo el marco de vida, el campo de batalla, y resistiéndose estúpida e inconsecuentemente a la nueva cultura participativa que la civilización pureta de dentro de veinticinco años deberá defender frente a no sabemos aún qué nueva civilización, porque sin duda habrá sido la ganadora de esta edición de la lucha etre generaciones.
Por si alguien no se había dado cuenta, es ley de vida.
M@k, el Buscaimposibles
21:07 Anotado en Reflexiones | Permalink | Comentarios (3) | Email esto | Tags: jóvenes, mayores, civilización, cultura, Copenhagie, Francia, Barcelona
Comentarios
"Los jóvenes, por definición, no tienen casa", aquí hay algo que... no sé cómo será en Espana, en Alemania, efectivamente, "los jóvenes (...) no tienen casa", sino que tienen una "Bude" (así le llamamos = cuchitril) y mientras vivan en la casa de los padres, no tienen casa propia.
Es algo coooompleeeetaaaameeeenteee distinto a lo que vivimos en mi país y, en general, creo que en toda América: la casa es de todos, también de los hijos y la libertad que los hijos tienen para "usar" y "gozar" de su casa en mi país (y en otros países americanos) no existe, por ej., en Alemania y supongo que tampoco en Dinamarca.
En estos países, la casa es de los padres y no de los hijos, completamente contrario a lo que viví yo durante el cole y la universidad y a lo que sé que han vivido mis amigos en los países de América.
Esto puede parecer una nimiedad, pero en realidad, no lo es y explica la necesidad en estas latitudes de que haya centros juveniles...
Lo otro es que -seamos sinceros- quienes defendieron la casa no son "los jóvenes", sino de un segmento pequeno de jóvenes daneses con alguna ayuda extranjera de parte de los alemanes y quién sabe de quien más...
La mayoría de los jóvenes está preocupado de otras cosas o no está preocupado de nada.
Se dice que esta generación es tan pobre que ni siquiera tiene una cultura propia, sino que ha recurrido a la moda de sus padres, por eso se habla de la "onda retro". Incluyendo a estos "jóvenes" de Copenhagen. Me gustaría saber cuál es su media de edad...
De rebeldía "sana", de deseos de cambiar el mundo, nada.
Gracias x tu artículo, te pongo un link!
Anotado por: Marta | 07/03/2007
Hola Marta, gracias por tu comentario y por el enlace.
La verdad es que en cuanto a lo de la casa, en España la situación es algo intermedia, hay mcha libertad, pero también necesidad de quedarse en casa de los padres por culpa de la carestía de la vivienda y del alquiler y por los bajos sueldos (cuando los hay).
No sé si los de los incidentes de Copenhague eran adolescentes, jóvenes, o treintañeros con complejo de Peter Pan, pero sí creo que hay muchos con ganas de cambiar el mundo, por ejemplo asociados a ONGs de acción local y también internacional.
Después de todo, ser joven no es tanto una cuestión de edad como de estado de ánimo :-)
Anotado por: M@k, el Buscaimposibles | 07/03/2007
Sobre el tema de la historia de la casa de Copenage aquí tienes más información
http://montserratboix.nireblog.com/post/2007/03/03/el-centro-social-de-copenhague-no-es-un-centro-juvenil-cualquiera
Anotado por: David | 07/03/2007










