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21/02/2007
Futuro
Sin un libro, sin la PSP y viendo sólo coches y más coches pasar, así como muchos autobuses que no eran el mío, esta mañana mi cerebro encontró las riendas de sí mismo, y echó a andar.
¿Que encontraría una raza inteligente de nosotros dentro de un millón de años? Ese tiempo es una nimiedad, geológicamente hablando, y sin embargo es mucho más de lo que duraremos como civilización y quizás como especie. Por un lado está la evolución natural, por otro el Sol y su actividad variable, los posibles cataclismos cósmicos que habrá en ese periodo de tiempo, o una simple y pequeña guerra nuclear entre Putin y Bush, nos pueden hacer desaparecer como coleccionable genético en este planeta. Pero la Naturaleza seguirá su curso, y alguna otra especie habrá alcanzado el estado de inteligencia creativa que la empuejará a excavar y después a preguntarse por sus hallazgos.
¿Y qué encontrarían? Pues cantidades ingentes de cacharros, redes extensísimas con una concentración más que anormal de compuestos derivados del petróleo, y que sólo alguno de sus escritores de ciencia - ficción relacionarían con una red de transporte y comunicaciones. También mucho metal trabajado, u oxidado, o corroído... Habrá lugares -Egipto, China, Nueva York- donde la huella humana estará en forma de grandes superficies arrasadas, robadas a la Naturaleza, o marcadas ya inicialmente por ésta para su recuperación, y quizás quede algún resto elevado algunos metros sobre el suelo... o sobre el nivel del mar.
Nuestros arqueólogos y antropólogos han averiguado muchas cosas sobre los antiguos mediante los vertederos de aquéllos, que en su ingenuidad tecnológica sólo echaban en ellos las conchas de los moluscos de que se alimentaban, o las osamentas de los animales que cazaban. En un millón de años, nuestros vertederos habrán compactado, cementado y lixivado los suficientes gases y líquidos como para ser capas de muchas decenas de metros de algún tipo de roca o quizás de humus rico y fértil para las laderas y los montes sedimentarios de aquella época, y cada uno de ellos conseguirá un premio equivalente a nuestros Nobel para el arqueólogo que más piezas raras logre de ellos, y la gloria infinita para quien consigueira descifrar algo de aquello. Un semidios sería considerado quien, además, lograse hacer funcionar alguno de los cachivaches que allí tiramos.
El silicio, los metales raros en la superficie terrestre, materiales plásticos no biodegradables, aleaciones que quizás nadie de ese entonces futuro coseguirá destripar, serán los materiales más abundantes en sus museos arqueológicos. Los primeros hallazgos nos pondrán en la categoría de dioses, o quizás de extraterrestres, y surgirán las verdaderas preguntas esenciales: ¿por qué ya no están? La sorpresa será mayúscula cuando vean que todo el globo tiene restos similares, pero empezarán a conocer la respuesta cuando junto a los restos de nuestra cultura comiencen a aparecer los rasgos definitorios de nuestra estupidez, como miles de fosas con decenas de fósiles humanos cada una, o cráteres con un excesivo grado de radiactividad, o simplemente, una pinacoteca donde se nos pueda ver y leer.
M@k, el Buscaimposibles
20:49 Anotado en Reflexiones | Permalink | Comentarios (1) | Enviar a Email | Tags: humanidad, futuro, millón de años
Comentarios
Hey Mak!!. . .
Solo quería decirte que tu blog es genial!!! lo estoy descubriendo ahora y no puedo parar de leer!!!! jejejeje. . . upss. . . saludos desde México!!
Anotado por: Marisol | 22/02/2007










