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19/09/2006

Debates de un piso compartido, I: Islam, democracia, yihad y religión

Cuando leas este artículo, amable lector, yo estaré de viaje o llegando ya a Extremadura, donde estaré hasta finales de mes. Éste es, pues, un articulillo "fantasma" de los que suelo poner en este blog.

Este pasado fin de semana nos ha salido la vena dialéctica a los tres habitantes de mi piso, y me he dicho que qué mejores temas que éstos para armar sendos artículos con los que noteis menos mi ausencia blogosférica ;-]

En este primero, y como reza el título, relataré cómo nos pusimos a hablar de las relaciones Islam - Occidente el pasado sábado.

Convivimos Álvaro, de San Sebastián, Saad, de Casablanca y yo, de Irún. Álvaro y yo mantenemos una cierta sintonía en cuestiones políticas, y Saad es musulmán.

La charla surgió a partir de las declaraciones de Benedicto XVI del otro día en las que citaba a un emperador bizantino. Éste afirmaba que nada más que la yihad había aportado Mahoma a la Humanidad, esto es, la propagación de la fe por las armas.

Personalmente, pienso que aparte de ser unas afirmaciones desafortunadas por el momento en que se han realizado, lo cierto es que  el Islam debería aceptar su historia, igual que han hecho los pueblos cristianos: desde el momento en que una religión está dentro del aparato de un Estado, todas se han propagado del mismo modo: por las armas. Así se lo comenté a Saad, quien estuvo de acuerdo. Sin embargo, la conversación cogió otros derroteros, que nos llevaron cerca de una hora.

Álvaro afirmó entonces que aunque los exaltados de estos días (como cuando la polémica de las viñetas danesas) sean una clara minoría dentro del Islam (pese a ser la única visible desde aquí), de éste se ve mucha más reacción ante presuntos ataques desde fuera que a las salvajadas que algunos proponen y provocan desde su seno. A esto, Saad dijo que Álvaro estaba equivocado, pues hay manifestaciones de musulmanes en contra de los más radicales. Sin embargo, en la discusión surgieron matices de la civilización árabe, como que para ellos nadie tiene derecho a juzgar a otra persona, puesto que sólo su creador puede hacerlo, y que por ello (muy al estilo occidental, según él) no pueden ir a la puerta de esos radicales a decirles que no les gusta lo que hacen. Aparte de la negativa más que probable de éstos. En definitiva, que sí que hay respuesta (el radicalismo no se expande tan velozmente como desearían, salvo en Europa, donde las condiciones del inmigrado le hacen más susceptible de caer en el lavado de cerebro radical), pero el modo musulmán de hacer las cosas es distinto del occidental.

Por otra parte, surgió el papel de la religión en la vida de los musulmanes, para quienes lo religioso está hasta en sus más mínimos actos, sin que ello suponga que "se deje el trabajo para ir a la mezquita a rezar a las horas mandadas". Aduje yo, sin embargo, que los musulmanes deberían deshacerse de ese papel extremadamente público de su religión y separar ese aspecto de su vida personale de la vida pública, tal y como se ha hecho en Occidente, por la razón de que si hubiera esa separación, nadie podría tomar la religión como excusa para el radicalismo.

Aunque claro, pese a la visión difusa y generalmente desinformada interesadamente que nos muetran los medios de comunicación y los islamofóbicos, los atavismos más execrables de su religión se producen no en todo el Islam, que está muy fragmentado culturalmente por las distintas influencias externas (ecumenismo en Europa, animismo en África...) sino en determinados lugares. Ejemplo de moderación dentro del Islam es Marruecos, precisamente. 

Para terminar, hablamos también se la sharia, la ley civil islámica, que no funciona en todo el mundo musulmán, pero que ellos deben aceptar como dogma al venir escrita en el Corán. Saad aceptó en ese momento parte de la contradicción entre dicha ley y la administración de justicia que necesita una sociedad del mundo moderno, así como que a  menudo la aplicación de la sharia no sirve más que para mantener hundido al débil y en lo alto al fuerte. ¿No nos recuerda eso a parte de nuestra propia historia? Precisamente uno de los argumentos de Saad fue que el mundo occidental tiene unos cuantos siglos de ventaja al respecto. El otro, el mucho mayor celo de su religión que poseen ellos, al revés que nosotros, que quizás a cambio de la convivencia pacífica, lo estamos dejando de lado. Mi argumento, que necesitan un Renacimiento humanista, aunque sea a su modo.

Pero ahora ellos tienen el ejemplo, del que podrían tomar nota y junto con su propia idiosincrasia, construir una bonita alternativa a nuestro mundo. Apoyémosles.

M@k, el Buscaimposibles 

17:00 Anotado en Amigos , Política , Reflexiones | Permalink | Comentarios (5) | Enviar a Email | Tags: Islam, democracia, conversación, religión, vida civil

Comentarios

No olvidemso que a al iglesia catolica le costo 400 añso admitir que se estaban pasando un poco repartiendo garrotazos y dejaron de hacerlo cuando empezaron a masacrarles a ellos por su exceso de poder, vamso que somos como somos por que los reyes se dedicaron a matar papas como posesos.

Creo que al islam le falta un poco de "dejadez" creo que aun no son capaces de aceptar (al igual que lso judios) que hay parrafos de su libro sagrado que fueron escritos bajo otras circumstancias y que no fueron escritas pensando en un futuro lejano si no en las necesidades inmediatas de su pueblo.

Anotado por: sel | 20/09/2006

Coincido con Sel en que occidente se ha liberado del yugo regilioso por la fuerza, pero es que en las últimas décadas se aprecia una enorme radicalización de los sectores más religiosos, que parecen "envidiar" la situación de los países arabes más cerrados en estos temas, y pretenden que también aquí las leyes
(aborto, divorcio, matrimonios gays, etc), la ciencia (diseño inteligente, células madre...), la cultura (enseñanza de la religión, Madonna...) estén regidas por criterios religiosos y no por criterios democráticos.

Anotado por: Pablo Aretxabala | 23/09/2006

Disiento, Pablo: no son los "sectores más religiosos" los que traman contra el librepensamiento (por poner una palabra que aúne todos los conceptos que citas), sino los más fanáticos. En todas las religiones hay sectores tremendamente tolerantes y dialogantes, y quizás hasta tengan una religiosidad (en el sentido de relación con lo que ven (o suponen) como divinidad) mucho más profunda que los exaltados. Lamentablemente, su propia naturaleza hace que esos componentes sean los menos visibles.

Anotado por: M@k, el Buscaimposibles | 30/09/2006

Solamente quería aclarar que yihad, no és lo que dice el compañero del piso compartido, la propagación de la fe por las armas. Este es el problema que tenemos en Occidente, mucha gente hablando y juzgando cosas sin conocerlas.
Yihad, se traduce por "guerra santa" pero la yihad principalmente es el esfuerzo que hace el musulmán para ser mejor persona, o sea el esfuerzo personal para mejorar.
Esto es la gran yihad.

Anotado por: Emma | 08/10/2006

Para resumir, se puede decir que el dios del Islam necesita que sus fieles mueran por él. A diferncia del Dios de los cristianos, que entregó su hijo único, siedo inocente, dando su vida en recate por los pecados de quienes se arrepienten y por fé, creen en el valor de dicha sangre inocente derramada por el pecador arrepentido.

Mas sencillo no puede ser, tal vez por eso a muchos les sea tan difícil de creer.

Anotado por: Manuel | 15/10/2006

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