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27/07/2006
Ciencia + informática = arte y filosofía
Estoy a punto de irme a la cama, y para variar he visitado meneame.net, para echarle un pulso a la realidad (lo que en mi caso quiere decir esperar ilusamente que las noticias del día no graviten exclusivamente entre los temas informáticos hiperespecíficos que no entiendo, los ataques a y de mi religión, y la guerra en Oriente Próximo.) De lo segundo no he encontrado, y sí he hallado, en cambio, dos noticias de ciencia, una sobre Titán, que parece podría tener lagos como los de la Tierra, con el pequeño detalle de que serían de hidrocarburos en estado líquido (Bush, vete pa'Titán, anda, y déjanos a los terrícolas en paz), y otra, que es la que inspira este artículo, que es la recreación simulada del choque de dos agujeros negros, y de las ondas gravitatorias a que daría lugar ese cataclismo (porque no existe otro sustantivo para llamar a algo así).
Me gustaría que echaras, amable visitante, un vistazo a esta primera animación (probablemente necesites el plugin de Quick Time para tu Firefox ;-] ):
http://www.nasa.gov/centers/goddard/mpg/146972main_BH_11....
Es una danza, cósmica, telúrica para las estrellas que en cada revolución estén en la frontera entre los dos torbellinos, creadora y destructora, pues en cada revolución propia habránse creado y destruido miles de civilizaciones en cada una de las galaxias. ¿Cuántas habrán llegado a saber que vivían en una isla de luz en un océano de polvo y vacío? Y de ésas, ¿cuántas habrán llegado a comprender el destino de su isla? ¿Habrá incluso escapado alguna del espectacular final?
El roce gravitatorio entre las dos galaxias habrá generado el nacimiento fugaz de millones de estrellas, gracias a la energía entregada por las fuerzas de marea (sí, las mismas creadas por el Sol y la Luna para crear las mareas de nuestros océanos), y el torbellino se habrá fraccionado en millones más pequeños, para terminar quedando sólo uno, con las dos galaxias dentro, con sus trillones de civilizaciones llevadas a la única terra incognita de nuestra realidad, la singularidad de un agujero negro.
Y para el exterior todo seguirá igual. Incontables de esos mismos universos - isla seguirán autodevorándose por agujeros negros centrogalácticos e hipermasivos, asombrosamente más dulces en su continuo devorar que los simples agujeros negros de origen monoestelar. Sólo los sensores biológicos o informáticos de alguna civilización aún joven y demasiado curiosa verá tal vez un haz electromágnético demasiado energético, el último canto de dos cisnes que al caer devorados por su Mälstrom particular, habrán dejado una tenue huella ondulante en el espacio - tiempo que antes sobrenadaban.
En esta otra animación se observa cómo piensan los científicos, gracias a esta simulación, que sería esa huella:
http://www.nasa.gov/centers/goddard/mpg/146898main_viz_sh...
Entre los múltiples seres de esa civilización a la que llegasen (si las pudiesen detctar) las olas de Universo y realidad que dejó hace una eternidad el final de la bella danza que veíamos antes, alguien se podría poner a reflexionar sobre la animación anterior. Podría pensar en términos pragmáticos y decidir que no merecería la pena construir nada para verificar una teoría cuyas ondas puede que repartiesen la mayor parte de su energía en las componentes multipolares del campo gravitatorio más altas, y por tanto las menos captables a grandes distancias; o tal vez podrá seguir el romanticismo de querer conocer la realidad. Alto ahí. ¿Qué realidad? Las líneas de campo que se ven en la segunda animación no son las de un campo cualquiera, sino las líneas según las cuales vibran el espacio y e tiempo en esa parte de la realidad, o, si lo preferís, son las líneas según las cuales vibra la realidad en esa parte del espacio - tiempo, porque en Física, o como se llamase la rama del saber de esa civilización dedicada a conocer la realidad, el espacio y el tiempo son el marco donde se desarrolla todo. Sitúate, amable visitante, en un pixel de la segunda animación, y por un intante siéntete cisne, y recuerda que tu realidad vibrará en cada instante de tu tiempo propio al vaivén de la línea de campo que pasa por tu pixel. ¿Incómodo, verdad? Pues dale una vuelta de tuerca a tu situación, y recuerda que el mismísimo tiempo propio que estás midiendo con tu reloj también está sometido al ritmo infernal del entorno del sumidero de realidad en que se ha convertido el vals inicial, y que estarás midiendo tiempos absurdos para otro visitante que estuviese en el pixel de al lado...
¿Cuál es la realidad, entonces? ¿Está bien escrito asi, con el verbo ser?¿O habría que preguntarse "cómo transcurre la realidad"? En cualquier caso, cerca de ese "sitio", habría una pregunta anterior: ¿hay una realidad?
(Esto pasa porque alguien diga que estoy hecho un filósofo ;-] . Ah, aquí teneis la pagina completa).
Saludos,
M@k, el Buscaimposibles
00:50 Anotado en Ciencia, Física, Tecnología | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: agujeros negros, choque, ondas gravitatorias









